Proyectos - Vinícola Paralelo

PARALELO

Con el Proyecto Paralelo se buscaba en primera instancia el uso de materiales regionales.

Sin embargo, Ensenada, por su ubicación, prácticamente no produce ningún material de construcción; aunado a esto, había que considerar que el clima tiene particularidades muy notorias en el día y en la noche por estar en medio del desierto y cerca del mar; así, esta edificación se fraguó tomando en cuenta la humedad del ambiente y la energía del viento, características tan importantes para los cultivos de la zona.

Con esto en mente, se ideó hacer ventilaciones cruzadas que movieran el viento en diferentes formas esenciales para la elaboración del vino y utilizar un material aislante para mantener a una cierta temperatura los diferentes procesos.

El vino requiere controles de temperatura y aireación muy definidos, por ello, la elección del sitio del edificio y la selección de sus materiales se concibió de acuerdo con los requerimientos del proceso de fabricación: por un lado, se construyó con tierra, lo que permite que sus muros de 90 cm de espesor mantengan la temperatura y, por otro lado, al poner las cavas bajo el nivel del suelo, se optimizó la pérdida de calor y el control de la temperatura deseada; además, se diseñó utilizando el sistema de gravedad, con la finalidad de que el vino circule dentro del edificio de arriba hacia abajo sin necesidad de bombas que oxigenen el proceso fermentación del vino.

La azotea del edificio está diseñada para que los camiones se posen sobre ella y muelan la uva, tras de lo cual el jugo pasa a través de la losa de la azotea hacia la primera fermentación que a su vez se cuela mediante la gravedad al siguiente nivel para añejar el vino en las cavas subterráneas. De igual forma, el proceso de producción avanza de manera lineal y termina en una línea de producción al extremo opuesto de donde inició el proceso.

Para la construcción, los materiales a la mano eran tierra y basura de la región, así como una cantidad de diferentes desechos como madera, postes de luz, acero para vigas y diferentes perfiles. Principalmente, se consideró la tierra del lugar con la idea del mismo sistema simbólico de que el terruño es parte integral del edificio; asimismo, se utilizó el sistema del “tapial’ que se usa en baja California desde tiempos inmemoriales y que en las misiones ha confirmado su efectividad y durabilidad.

Además, se colocaron cimbras deslizables con diferentes motivos vegetales y de basura que se integran al conjunto con la “gracia de la imperfección”.

Éstos se hicieron con diferentes esténciles como sellos o fósiles que dan la sensación de que los muros le hablan al visitante atrayendo su atención y liberando la imperfección del acabado que se deja en “burdo” para generar más sombras y calidez.

Proyecto paralelo

Edificio emblemático, enología de terruño, vinos de ensamble, cruz de tierra estampada por la naturaleza. Un espacio que no se construyó porque su alma aguardaba que la tierra delimitara sus muros.
Paralelo nace de la idea de movimiento, mezcla de búsqueda y propuesta. Ideología alimentada en la tierra por la tierra.

Para el proyecto, la tierra y los cultivos son la parte medular del concepto, las individualidades de cada planta del valle se expresan en el vino: el soleamiento, el tipo de suelo y la reacción con el viento determinan personalidades en los cultivos dentro del proceso. El respeto a tal personalidad es parte vital de la honestidad del producto. La casa desea dignificar cada vez más la agricultura, cada vez más se busca el respeto a la fertilidad de la tierra.

Los vinos de ensamble resaltan el sitio y cada planta se cobija en él; se expresa en las uvas Merlot y Cabernet Sauvignon, suavemente adornadas por las Petit Syrah, Barbera y Zinfandel. Un lenguaje que habla del desierto y la bruma del mar, paisaje que hace de estos cultivos un microclima único en el mundo.

Los vinos de ensamble están determinados por las diferentes topografías: suelos, soleamientos, escurrimientos, absorción, características únicas de cada parcela y su relación con la humedad marina que alimenta cada madrugada y, de manera particular, a cada individuo:
Ensamble 2005 Colina Ba I resalta el carácter definitivo de su origen: suelos altamente intemperizados, así como su orientación prolongada y topografía particular: 15,300 botellas elaboradas.
Ensamble 2005 Arena Ba II subraya su origen de cause y tierras de transporte: 14,750 botellas elaboradas.
Suelos de colina, de origen granítico, con bellas exposiciones al Este, suave presencia de arcilla roja.
Suelos de arenal, dominancia grava y arenas de transporte, bien drenados y profundos de colores claros.

El Edificio del Proyecto Paralelo

En congruencia con las tendencias contemporáneas del diseño, buscamos integrar el contexto tanto físico como cultural, asumiendo el sitio y su topografía, es decir, el manejo de los materiales y su semiótica son parte medular; el origen y su pasado son elementos importantes para determinar el alma de cada ingrediente y nos hablan directamente a la memoria colectiva.

En el Proyecto Paralelo, el respeto a la ecología es determinante. El origen de los materiales, su traslado y su método de fabricación no son fortuitos. El edificio se concibió inserto en el paisaje con base en las tendencias del llamado land art. El edificio se diseñó desde el paisaje de manera integral. Así, cuando se llega al lugar, la construcción casi no se distingue, se mimetiza, es un tipo de arquitectura verde cuyos elementos determinantes los pone el contexto. Nosotros solamente recompusimos la tierra en elementos que abrasan al vino, lo confortan y lo acompañan en su proceso de envejecimiento.

El edificio nos habla del tiempo y la naturaleza, elementos ligados al proceso de construcción, basado en la arquitectura vernácula. Los muros de “tapial” son como los de algunas de las misiones de Baja California que aún se mantienen erguidos. La idea fue utilizar el suelo como material de construcción, es una forma eficiente de utilizar los recursos y, desde el punto de vista semiótico, nos confortan y nos remiten a nuestros orígenes más antiguos.

En el Proyecto Paralelo, se buscó ensamblar las tendencias de la arquitectura contemporánea con materiales que hablen del lugar. Esto genera un diálogo muy interesante entre el espíritu del lugar y el espíritu de la época. En Baja California, no se producen muchos materiales y, en cambio, recibimos una avalancha de desechos de Estados Unidos, que bajan por la península. La sociedad de consumo americana nos hereda sus desperdicios, pero esto, según cómo se vea, puede convertirse en una oportunidad e incluso en una obligación: utilizar o asumir esta realidad y convertirla en la nueva arquitectura vernácula de la cultura del “yonke”, la cual está presente en toda la región.

De esta forma, estos materiales encuentran su lugar y se convierten en elementos que pueden utilizarse: se puede hacer de una puerta de auto un muro de casa y de una puerta de casa una porción de automóvil. Todos estos materiales tienen su historia y representan un símbolo para nosotros, ya que cargan la energía que les dio la memoria colectiva y cuando cambian de contexto generan elementos que si se utilizan bien nos hacer dialogar con ellos. Algunos de estos materiales son parte de la planta vinícola del Proyecto Paralelo. Los materiales reciclados son parte de la cultura de la migración.

El proyecto paralelo es, desde su concepción, una estructura sustentable, financiera, enológica y espacial, responsable, que no sólo incluye el vino, sino a todos los elementos que intervinieron en su gestación.


Arq. Alejandro D'Acosta López
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t. + 646 1565397

Ave. Paseo Hidalgo núm. 6
Zona Centro
Ensenada, Baja California
C.P. 22800